Idioma:

7 pasos para un gran cambio

1 Implantar como código de conducta “cumplir lo prometido”
Ver
Taller
Ver Libro
Ver
Libro
Ver
Aplicacion
Ver
Herramienta

Toda organización que se proponga llevar a cabo un proceso de desarrollo planificado, encontrará que una de las maneras más efectivas de comenzar a derivar beneficios inmediatos de dicho proceso, es la de instaurar entre su personal un código de conducta orientado a mejorar su capacidad de respuesta, a conseguir que la gente se “haga cargo”.


El primer paso de nuestro enfoque de intervención, como parte de la etapa de PREPARACIÓN de la organización para el cambio, busca precisamente eso, establecer y reforzar de manera continua una simple norma de comportamiento que persigue que cada quien “cumpla aquello que ha ofrecido realizar”, desterrando las excusas y justificaciones, remplazándolas por acciones ejecutivas, decididas.


Según el Método Trinodus ®, la manera según la cual los líderes de una organización logran “enseñar y exigir” este comportamiento, impacta directamente los resultados del grupo. El objetivo no es otro “cumplir en tiempo y forma con las tareas y obligaciones” se convierta en una manera de ser y  funcionar colectiva, una suerte de protocolo de comunicación grupal que llegue a ser parte de la cultura organizativa.



2 Organizar y moderar las reuniones de trabajo
Ver
Taller
Ver
Libro
Ver
Aplicacion
Ver
Herramienta

Una vez que la organización ha logrado elevar el “valor de su palabra” y suscribir sus compromisos y obligaciones de forma responsable, es el momento de conseguir que el tiempo de trabajo en grupo sea aprovechado de manera eficaz.

La conducción estructurada de las juntas o reuniones de trabajo saca del campo de la improvisación este importante aspecto del trabajo colectivo. Las reuniones de trabajo no pueden ser dejadas solo a la intuición y al sentido común, han de ser gestionadas de una manera planificada y eficaz a lo largo de sus tres momentos: el antes, el durante y el después de la reunión.

Como parte de la fase de PREPARACIÓN del Método Trinodus ®, se propone la capacitación del grupo en la realización de reuniones que sean vivenciadas como “compartimentos estancos” de la vida laboral. Instantes en los que la comunicación ha de ser estructurada, dosificada y bien dirigida para el logro de objetivos comunes. De esta forma el grupo se dota de un mecanismo que le asegura una alta productividad.



3 Formular un plan estratégico práctico y participativo
Ver
Taller
Ver Libro
Ver
Libro
Ver
Aplicacion
Ver
Herramienta

El siguiente paso que plantea el Método Trinodus ®, dentro de la etapa de RECONFIGURACIÓN de la organización para el cambio, se lleva a cabo mediante el proceso de reflexión y planificación estratégica. En él se revisa la percepción que tiene el grupo directivo y el personal clave de la organización, respecto a los cambios y tendencias presentes en su entorno, al igual que con relación a las flaquezas o debilidades internas. Todos estos aspectos son evaluados a la luz de los lineamientos o directrices estratégicas (Misión, Visión y Valores) con los que el grupo se ha comprometido.


Para generar las propuestas de actividades de cambio, se recurre a sesiones de “tormenta de ideas”. Las iniciativas que de allí derivan no difieren mucho de lo que el grupo pensaba “que había que hacer”, pues uno de los grandes valores de la planificación estratégica es que aterriza las ideas que andan rondando por “la mente de la organización”, mediante objetivos que se instrumentan a través de planes de acción concertados.


Cada plan de acción contiene un conjunto de actividades (estratégicas) asignadas a personas específicas, con recursos asignados y con fechas de terminación precisas. El seguimiento y actualización de estos planes es determinante en el éxito del proceso de cambio iniciado.



4 Documentar, analizar y mejorar los procesos
Ver
Taller
Ver
Libro
Ver
Aplicacion
Ver herramienta
Ver
Herramienta

El cuarto paso del método, dentro de la etapa de RECONFIGURACIÓN de la organización para el cambio, comprende el estudio, estandarización, medición y gestión de los procesos clave. Para ello, se toman en consideración las directrices estratégicas surgidas del paso anterior y se busca dar  respuesta a la pregunta: ¿Cómo conformar una organización a partir de una visión (de futuro)?


Recordemos que toda organización -su estructura- es estratégica y por lo tanto, está en función de los fines y objetivos que persigue. De lo que se trata es que una empresa, institución u organización sin ánimo de lucro, detalle sus procesos, subprocesos, actividades (regulares) y tareas, de forma tal que el personal sepa con claridad lo que se espera de él y que favorezca la consistencia en la realización del trabajo.


Nuestro método busca documentar y medir rigurosamente los procesos, a la vez que actualizarlos a la velocidad que demandan los cambios del mundo actual.



5 Sistematizar el manejo de situaciones
Ver
Taller
Ver
Libro
Ver
Aplicacion
Ver herramienta
Ver
Herramienta

Una vez establecidas las actividades estratégicas -esas que buscan alcanzar la visión de futuro- y luego de haber sistematizado la manera de llevar a cabo las actividades regulares -esas a través de las cuales se realiza la misión- debemos tener presente que el personal de toda organización afronta continuamente situaciones que pueden desviarle de los cursos de acción establecidos. Estas situaciones vienen dadas por las diferentes incidencias, problemas y oportunidades que surgen cada día irrumpiendo en el orden establecido o sugiriendo maneras de proceder más adecuadas. Ellas demandan análisis y decisión.

El Método Trinodus ® contempla que dichas situaciones sean gestionadas de una manera sistemática, para lograr soluciones efectivas y radicales, para poder aprovechar las ocasiones de mejora que a la organización se le presenten y para construir una base de conocimientos que consolide los aprendizajes logrados por el personal.

Además, el método contempla el uso de herramientas para que la realización de las decisiones, la solución de los problemas y la mejora de los procesos se ejecute de una forma eficaz y eficiente.



6 Establecer vínculos y sinergias interpersonales
Ver
Taller
Ver
Libro
Ver
Aplicacion
Ver
Herramienta

Luego que la etapa de reconfiguración de la organización ha sido cumplimentada (los tres pasos anteriores) y habiéndose establecido la manera de gestionar las actividades tanto estratégicas, como regulares y coyunturales, es el momento de la Integración, de articular al personal a fin de conformar un equipo de trabajo cohesionado.

Es en este momento cuando tienen su real justificación todas esas actividades y apoyos que buscan convertir los grupos de trabajo en verdaderos equipos. Talleres, actividades extramuros, dinámicas de grupo, coaching u orientación, son algunas de las iniciativas que persiguen estrechar los vínculos entre los miembros de un grupo. 

Muchas organizaciones comienzan sus procesos de cambio planificado por aquí, con tácticas para lograr la integración del grupo de trabajo. No obstante, en nuestro método, y a pesar de que ya desde los pasos 1 y 2 el proceso de integración ha sido activado, consideramos que no tiene mucho sentido invertir esfuerzos en conformar un equipo si no se sabe bien hacia dónde se dirige; si no se tienen claras las responsabilidades de sus miembros; o si ante las situaciones problemáticas actúa de una forma poco sistemática.

Es pues en este paso del método en el que se promueve la armonización de la organización en su carácter bimodal: efectiva y afectiva. Es decir, tanto a través de la configuración de sus actividades como del fomento de la comprensión entre sus miembros.



7 Evaluar y ajustar formalmente el sistema
Ver
Taller
Ver
Libro
Ver
Aplicacion
Ver
Herramienta

Una vez llegado a este punto del método, la organización ha conseguido: establecer un código de conducta que les ha permitido elevar su capacidad de respuesta; trabajar eficazmente durante las reuniones de trabajo; conformar todas las actividades que conducen a alcanzar la visión (estratégicas) y realizar la misión (regulares); disponer de mecanismos para acometer las oportunidades, problemas e incidencias(coyunturales); e integrar al personal dentro de un equipo efectivo y a la vez afectivo.

Pero como todo organismo “vivo”, este sistema debe ser revisado y ajustado regularmente, ya que se encuentra sujeto a un par de fuerzas muy importantes que le moldean constantemente: Una de ellas proactiva, producto de la dinámica interna de la organización, en su afán por lograr los objetivos y metas que se ha propuesto; y la otra restrictiva, proveniente del entorno, la cual podría obstaculizar o desviar al grupo de sus fines.

En el séptimo y último paso del método, en la etapa de Monitorización, la organización se dispone a medir, evaluar y controlar el desempeño del personal y del sistema en su conjunto, para adecuarlo a los nuevos objetivos que pudieran surgir y a los desafíos que plantea el entorno a su supervivencia.



Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para analizar cómo es utilizado el sitio. Las cookies no te pueden identificar. Si continuas navegando supone la aceptación de la Política de Cookies.